¿En qué medida somos postmodernos?

 

Antropología

Claro de Agua
Paroximo, cultura y sociedad
Pavel Ugarte
pavel@elcaminerito.com

En esta ocasión he de partir hacia una reflexión desde las ciencias sociales frente a este término en vista de que en recientes conversas esta categorización de la “postmodernidad” la he encontrado enmarcada dentro de caracteres básicamente artísticos, creo que nunca esta demás abarcar ciertos conceptos y aspectos desde otros ángulos. En principio tomando a Rodrigo Montoya tenemos que: “la categoría modernidad no es un concepto teórico, es una palabra que designa una época un largo período de la historia de occidente, comienza con la invasión europea de América en 1492 y llega hasta nuestros días, un modo de ser, una civilización. La modernidad ha terminado, asistimos a una época post moderna”.

Podemos considerar que somos postmodernos en base a las distintas características que se van desarrollando en nuestras sociedades, desde la primacía del individuo como eje fundamental, el individualismo y lo que con ello conlleva una visión del mundo actual.  Como he considerado en textos anteriores las placas tectónicas políticas del mundo se encuentran en total movimiento más aún en este tiempo de replanteamientos de los cuales somos testigos. Recientemente se conmemoró la caída del muro de Berlín y es curioso porque en su momento se pensó que con la caída de la URSS terminaba un momento en nuestra historia pero muy por el contrario esto a 20 años del suceso se ve revertido frente a la crisis del capitalismo, lo cual no solo regresa al socialismo al escenario mundial sino también a otras vertientes políticas que se dejan ver paulatinamente con muestras de responsabilidad colectiva antagónica a las políticas partidarias tradicionales (esto es tema aparte).

La razón dejó de ser un cúmulo orientador del cursor del mundo, la búsqueda del placer y el consumismo desmedido son otros indicadores que sobresalen dentro del panorama postmoderno, no podemos dejar de mencionar los grandes cambios tecnológicos que expanden horizontes nunca antes imaginados por la sociedad humana, los grandes avances no solo en la medicina que son loables sino también los avances bélicos que van en contra de cualquier principio que salvaguarde por encima de todo la vida humana. Son estas así como la idea del fin del progreso y la idea del fin de la historia las que nos ayudan a percibir la pregunta central de este texto ¿en qué medida somos postmodernos? Pienso que somos postmodernos porque nos encontramos en un momento en el que la historia muda de prendas y estamos inmersos en los distintos cambios, cambios que en el pasado se consideraron solo posibles dentro de una conflagración y una homogeneización totalizadora algo que de ninguna manera dará solución a las miserias humanas, este es el tiempo de las diferencias y no respetar estas es romper con las libertades, nada puede uniformizarnos porque de intentarlo sería el freno hacia la búsqueda de un mejor entendimiento entre los hombres. Los cambios provienen hoy del poder del conocimiento y de lo acorde que estemos a las variantes que surjan en este proceso, mi preocupación al responder la pregunta del título de este texto radica en qué tan preparados y conscientes estamos de esta realidad postmodernista.

Un gran ejemplo de los distintos y distantes que somos pero unidos por vínculos virtuales es lo que conocemos hoy como la “sociedad virtual”, las dinámicas socio culturales han cambiado por ser de cierto modo abstractas surgiendo otro tipo de relaciones. Dentro de lo económico para la teoría capitalista la globalización es la universalización de las reglas de juego, la expansión de las empresas y por ende del capital, esto no es del todo cierto puesto que para una perspectiva antropológica que defiende las particularidades culturales y las diferentes dinámicas sociales la globalización es la diversificación de las sociedades respetando sus diferencias como principio de un mundo verdaderamente más justo. Y la prueba clara esta allí ante nuestros ojos, la minorías étnicas cada vez más fortalecen sus identidades culturales desde sus patrones originarios, su organización fragmentada por una sociedad mayor abusiva no destruyó del todo el corpus de su esencia milenaria, ya sea en el caso del Perú en el Ande o en el llano amazónico. Somos postmodernos inevitablemente porque somos partícipes de esta famosa aldea global, lo cual no quiere decir que sea un obligatorio sometimiento a la prepotencia de ciertas fuerzas. Asistimos a la postmodernidad pero con nuevas condiciones de juego donde la participación y el análisis de las disímiles circunstancias que se den serán nuestras responsabilidades para las futuras generaciones. 

Imagen extraida de aquí.

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2 comentarios... agrega el tuyo!

  1. Alan - 24 Noviembre, 2009

    Lee mas enano cavernicola

     
  2. Pavel Ugarte - 30 Noviembre, 2009

    Definitivamente todos debemos leer más… sustenta y comparte, tu anonimato kizás sea parte de esa inseguridad ke no te permite proponer pero si insultar, esperaré con grandes esperanzas algo ke proyecte algo mejor de tu persona, tal vez hay puntos del texto ke merezcan ser aclarados…

     

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