Todas las Sangres

 

Antropología

Claro de Agua
Paroxismo, cultura y sociedad
Pavel Ugarte
pavel@elcaminerito.com

V Encuentro de Investigaciones Antropológicas

Entre el 17 y 20 de noviembre se llevó a cabo en nuestra ciudad el V Congreso de Investigaciones Antropológicas “Retos y perspectivas de la Antropología ante el Perú actual”. Anteriormente he referido que la antropología en nuestro continente tiene una deuda histórica, sus orígenes como ciencia se ven envueltos en los intereses colonialistas, la descripción de los grupos humanos que se enraizaron en este continente, la observación de sus formas de vida, de organización, el tratar de entender su cosmovisión sirvieron de armas para los saqueadores europeos junto a la espada y la cruz. Esas primeras aproximaciones al “estudio del hombre” fueron el punto de partida para ese entendimiento del otro que a lo largo de los siglos fue torneándose entre los huracanados vientos de la potestad de los seres humanos. Esta ciencia social que per se es nueva nos invita a una búsqueda de entendimiento, en primer lugar no podemos respetar aquello que no conocemos y es este mismo lastre el que vivimos todavía, es el desconocimiento el que abre brechas entre sociedades mayores y minorías (tema aparte).

Regreso al congreso llevado a cabo y como participé en dicho evento tengo que decir un par de cosas. Hace mucho noto que nos rondan (y no podría ser de otra manera frente a los constantes cambios que atravesamos) aires de reto, de exploración de nuevas perspectivas, siendo algo tan saludable me alegró ver que ese fue el curso de este encuentro, que no solo envolvió a antropólogos sino también arqueólogos, historiadores, humanistas, puesto holísticamente solo una posición interdisciplinaria es la forma cabal de querer abordar un tema, una problemática. Se desarrollaron temas de enfoque político indagando en los nuevos trotes que desempeñan los países andinos; siendo bajo esas mismas herramientas que también se desenvolvieron las realidades urbanas, hablando de migración y desbordes en la periferia, contrariedad grave, sobra encender el televisor y estrellarse ante una maraña fétida y violenta que atesta las ciudades. El patrimonio cultural, el turismo, el desarrollo, fueron otros de los grandes temas que desbordaron esta reunión. Cómo no entender que el patrimonio -en especial para los cusqueños- es algo más que pétreas edificaciones, hay sentimientos de por medio, añoranzas que nos unen como pueblo y que es esta memoria heredada la que nos permite ver un horizonte nuevo. Cómo no reconocer que el turismo que tenemos en el Cusco es un turismo agresivo al que dentro de su carril mercantilista poco nada le importa la preservación de ese patrimonio del cual vive y del cual erróneamente creemos que vivimos, aquí surge algo importante, la necesidad de la rigurosidad en la investigación, el enunciado debe ceñirse a datos y hechos concretos; particularmente muy pocas veces he indagado en esto pero a raíz de las motivantes conferencias sentí una necesidad de averiguar más a fondo y a quienes se animen les aseguro se llevaran más de una sorpresa. Se habló también de esta mole llamada desarrollo que viene con fierros, concreto y discursos rimbombantes, surgen las preguntas ¿Cómo? ¿Dónde? ¿Cuándo? ¿Para quién? Voy a pasar por alto ciertos temas pues no es mi intención brindar un catálogo desarrollado de lo que fue este encuentro.

Tengo que destacar a manera de punto final la presencia del Dr. Walter Alva, si, el hombre que descubrió la Tumba del Señor de Sipán, y que goza de una dilucidación  social de la arqueología más allá de lo que me hubiese podido imaginar, cómo la arqueología a la que él mismo considera “la antropología del pasado” nos permitía no solo autoafirmarnos sino replantearnos en nuestra posición de individuos con un pasado común. La conferencia inaugural estuvo a cargo del Dr. Rodrigo Montoya quien desde hace varias décadas enarbola el sentimiento del pueblo quechua, con un compromiso que trasciende los libros y la academia forja la nueva historia que muchos estamos construyendo. Es curioso, al escuchar en clases al Dr. Jorge Flores y viéndolo en el Paraninfo Universitario ante un auditorio rebosante sentí la misma sencillez con las cuales las personas que dejan la piel en su trabajo expresan ese conocimiento que en tiempos de tanta oscuridad y dejadez hace falta. Estuvieron expositores magistrales como los Doctores Juergen Golte, Oscar Espinoza, Juan Ossio entre otros, se dieron merecidos homenajes en vida a antropólogos que aportaron al entendimiento de este país que en palabras de otro maestro es de “todas las sangres”.

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2 comentarios... agrega el tuyo!

  1. Alfredo - 2 Diciembre, 2009

    Interesante…

     

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