Enero 10, 2010 Poesía
La ciudad invisible
Robert Baca
(Arequipa, Perú)
s e n t e n c i a o n e
el transeúnte difumina el cigarrillo
con aspas lógicas de humo. Muerte de mi último tabaco en la av. Independencia.
…………….El gentío refractándose
…………….en la línea vectorial de una serpiente asfáltica,
…………….así la caída de esta lluvia hacia los párpados sordos
…………………………………………………….como la invención de un extraño pulgar
…………………………………………………….que apunta su falange
…………………………………………………….hacia el a
………………………………………………………………………………………..v
………………………………………………………………………………………..e
………………………………………………………………………………………..r
………………………………………………………………………………………..n
………………………………………………………………………………………..o
-la primera tarde como un cuchillo en el ano de las avenidas-
y a ti transeúnte
te calza aún la quietud para recordar un verso
bajo la tinta vegetal de los arreboles :
14 de junio del 2002. Luchito H. escribe en su cuaderno a rayas
“la flor última:
el ocaso enmarañado”
Semanas después
animales blindados rondan entre el sillar caído de noches
-estacas verdes naufragando en las ocho calles de la plaza principal[1]
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II
el viejo transeúnte
flota a la mitad de un sendero cuajado de piedras muertas:
e l m u n d o d e s d e s u s o j o s v e r d e s
Hoy la vereda acumula estos adoquines como un granizo de plomo. Serenata. Una ciudad y su ira plúmbea. Hoy he recolectado en la canasta de mi memoria la figura de un proyectil escupido desde flores químicas, insectos lacrimógenos lloviendo sobre esta Arequipa dócil y tristemente infectada de voces heterogéneas. Hoy se reventaron los sellos y me siento un mal apóstol castrado por sus ensoñaciones. Mi cerebro: litografía en sepia del temor in-finito[2]. Avanzo. Las patrullas están hechas a dos colores sutiles, tímidos cuadrúpedos con la luz del fuego en la circulina. Adelante, una tela manchada de r o j o s v i o l e t a s v e r d e s a m a r i l l o s a z u l e s l i l a s revienta su luminosidad como trazos de un óleo andino en el cuerpo de los hombres.
Mediodía
una mujer se ahorca las trenzas con desesperación. Sus gritos apuntando al piso bordado de sangre, hacia esta nuca destrozada por un cilindro lacrimógeno.
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I n t e r m e z z o
En esta ciudad invisible el hombre[3] está hecho de Carbono
y de Silicio (Si), nuestros dioses: he ahí la residencia
de eternidad.
K I M S A
| A esta hora abandono mi cuero de traunseúnte .éxodo 12; 21-24. 9.00 p.m. un megáfono anuncia el toque de queda en Arequipa. Paso del abbadón en las AKM de los militares. |
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C U A T R O
Diminuto bosquejo a “n” latitudes oníricas de mi almohada Sueño a no soñar para alejarme de la vigilia Bajo este estadio cuasiconsciente puedo deformar todas las leyes predicadas por Galileo y su telescopio generar una sumatoria junto al principio aléphico de La Esfera de Pascal para contemplar irresoluto la belleza de los 5 continentes Doce con ocho minutos y puedo ver al horario al segundero cómo se descuelgan de mi pared para copular como dos insectos de plástico color madera y saltar alados por esta ventana que ruge el sonido atemporal de las cacerolas Afuera una madeja acuática de sartenes y cucharones revienta sobre el rompeolas de mi calle: concierto macabro para esta ciudad invisible mientras alguien atraviesa mi olfato “en esta puta ciudad todo se incendia y se va”[4] Doce con once minutos ahora pienso en Kepler con su ley pitagórica proyectándose a la gravedad cero de mi lengua ecuación irreductible dejados por los quelíceros de tu sexo tarántula d e s p i e r t o d e s p i e r t o d e s p i e r t o d e s p i e r t o
(mi padre abre la puerta gritando que me haga uno con el mar)
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[5]
1929 en mi Sony 24’’:
…………………………Buñuel fotograma las esferas más cálidas del sepia
…………………………………………………bajo la quietud de un tango dulce.
(Arequipa vaciándose el globo ocular como una cuchilla en plenilunio)
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[1] Mercaderes cuadra 1. Desde allí para el transeúnte los tanques no son más que la lentitud de Sus Scrofas Domésticas con enormes falos de metal. Creaturas de muerte para los Estados de Emergencia.
[2] In-Finito establece dos significantes contradictorios: finito1, entendido como un acto temporal finalizado. Finito2 contrapuesto a infinito, que paradójicamente si bien ha finalizado el acto de tener miedo, con la evocación del recuerdo y las sensaciones implicadas este miedo “finito” tiende a eternizarse, es decir, in-finitarse.
[3] Interprétese también “transeúnte”.
[4] La pequeña A. arropó un nido unplugged al fondo de mi tímpano volátil, un hogar de Pobres Corazones donde se llaga la guitarra y ese Rosario sin familia en las metáforas de Fito.


Denso como una metropoli de heterogeneidad enfermiza. Intoxicado como el oxigeno de la Avenida Indepenencia. En la mente del poeta, ¿quién se corta un huevo en honor a la Belleza?
extrañamente bueno !
Gracias por participar, no se animan a publicar sus textos también?
Sin duda un poema genial, con un relato importante de fondo que le huye descaradamente al yoísmo de tanto poeta que habla y habla de sus penas y depresiones.
Tal vez este poemario, que promete, hable también de un yo poético triste y blah, blah, sin embargo ÉSO es lo que le falta a los textos de los más jóvenes, un delicioso trasfondo.
Adelante, joven Baca.
Adelante!