Antes que las primeras veces se terminen. Vol. 8

 

Novela

Para detener el tiempo
Jorge Vargas
jorge@elcaminerito.com

.

3

—Qué hora es ¿ah? —preguntó Fabiola.

—Veinte para las ocho. ¿Qué habrá pasado con el Abelardo?

—Este impuntual de miércoles. Segurito se fue a chupar en la tarde el imbécil. ¡Lo odio! ¡Lo odio! Aaaay, bueno, bueno… Jona, ¿tu má no viene?

Jonathan cubrió su rostro de niebla, los músculos de su cuello se tensaron, intentó calmarse.

—No. Mi má no viene. Tiene que trabajar.

—¡Asu! Tu mami trabaja un montón ¿no?

—Sí, pues.

—Este tarado seguro que se aparece a las ocho justo cuando el carro esté por salir.

El terminal terrestre del Cusco lucía agitadísimo y bullicioso. Algunas personas observaban a Fabiola con entusiasmo. Esas agujas humanas picoteaban despacio el ánimo de Jonathan.

—¡Bú!

Abelardo le hizo cosquillas a Fabiola en la espalda.

—¡Oye, Abelardo! ¡A la hora que llegas!

—Holas, Jonathan; holas, Fabiola. Sorry por la tardanza. Es que mi viejo pes.

—¡Señito, buenas noches!

—Señor, buenas noches —Jonathan se sonrojó. Los músculos de su cuello se tensaron nuevamente.

—¿Cómo están muchachos? Van a disculpar la demora, el tránsito estuvo terrible. ¿Qué tal pues, Fabiolita? ¿Dónde están tus cuadros?

Fabiola se detuvo, miró. El papá de Abelardo, bien sexy es.

—Ya los hemos enviado hace unos días para que los tengan listos.

—Felicitaciones, en serio. Ojalá que del viaje el vago este aprenda algo. Y tú Jonathan…

—Bien.

—Bien.

Los dientes del papá de Abelardo agradables, pero violentos.

Carrito, carrito. Qué lindo el bus. Azulito como a mí me gusta. Arequipa. Arequipa. Arequipa debe ser linda, toda blanca como dicen… y el volcán recontra grandazo. ¡Qué emoción! ¡Qué emoción! Cómo es la vida ¿no? La satisfacción de Fabiola se convirtió por un momento en el recuerdo doloroso de sus padres, sintió que hacía justicia con su victoria. Demostraba su valor ante los muertos. Sin mis viejos me he quedado con el fondo en blanco. O sea los odiaba con todo el corazón, pero se les quiso. ¡Ay! ¿Ves? De eso no se habla, de eso yo no sé. O sea, no me importa. Bueno ahora no, bueno sí, o sea: no y sí. No sé. Me siento mal, culpable de no ponerme triste. Me han dejado vacía y me siento exactamente igual que alguna pintura del Schiele. Hay una, sin color, trazo nomás, con algún sombreado, de una muchachita joven echada, parece, en un sillón, sin pelo en su cosita, apoyando la cabeza en sus manos; sus cabellos largos y alborotados especialmente sobre su hombro izquierdo, en realidad hay más cabellos pero los que están en su hombro me gustan, parece que la abrazaran, que la sostuvieran en el vacío. Su cabecita está levemente quebrada hacia su hombro derecho. Tan triste me parece la pobre, tan solitita abrazándose, toda calatita. Como si tuviera frío y vergüenza de la nada. Está sola, solita. Sin fondo. La única en el blanco. Yo me siento así, como si me hubiera dibujado en fondo blanco, en fondo vacío. Este Egon de miércoles ¿tan solito se sentía? Y… ¿yo no me siento así de solita? Me siento sola, pero no me siento sola. Es decir. ¡Bah! Yo no puedo pintar personas, en especial personas sin fondo. Me da pánico. Aunque hubiera querido ser.

—Puta madre, puro gringo oye —Abelardo estaba junto a Fabiola. A Jonathan le había tocado estar solo, atrás—, Fabiola, ¿conoces Arequipa? Mi primo vive ahí, Arequipa es de la puta madre.

—¿Qué?

—Carajo, despierta, te digo si conoces Arequipa.

—Ah, no, no, pero debe ser linda.

—Linda eres tú ja, ja, ja —Fabiola sonrió confiada—. Ni cagando, estoy jodiendo no más, ah.

Un suspiro doloroso. Fabiola nunca supo si Abelardo bromeaba. ¡Aaaaaaay! Por sonseras me pongo triste. Soy fea, caracho. ¡No! No soy fea, es este estúpido que no ve. ¡Claro! Como es modelito, se las cree todas. Tarado.

El bus tomaba conciencia e iba más rápido. Terminaron la merienda y recibieron unas colchas azules. Aún no hacía frío.

—Calor de mierda.

—Levanta tu manito y acciona el aire acondicionado, burro.

—¡Ah! Claro, ¿no?

El brazo desnudo de Abelardo era ideal. Qué bonito que es este mongo. ¡Aaaaaaaaay! Fabiola, no las friegues por sonseras. Abelardo puede ser muy bonito pero no pinta, no sabe de puntos de tensión, ni de fundidos, ni de paletas, ni siquiera sabe quién es Andy Warhol, ¿a ver pregúntale?… él sólo camina, posa y baila bonito. Yo bailo bonito también.

—¡Buena! Me cagaba de calor —Abelardo cerró los ojos, sus pestañas eran infinitas y doradas, como él—. Oye ¿el chato? El chato está solito. Pobre el chato.

Jonathan estaba incomodísimo, tenía al costado una extranjera preciosa que intentaba conversar con él. Abelardo dio la vuelta.

—Oye, chato, ¿todo bien?

Rígido. Abelardo lo supo todo.

—El chato está cagado.

—¿Por qué, ah?

—Hay una gringa buenota que le quiere hacer floro, y tú sabes cómo es el chato pues. Cómo se nos ocurre dejarlo solito. Una mierda somos —Abelardo dio la vuelta una vez más—. Oye, chato, te cambio de sitio, la Fabiola quiere hablar contigo.

—Oye, sí. Gracias

Hicieron el cambio. ¡Qué culón que es el Abelardo de miércoles! Y eso que ni siquiera hace ejercicios… buuuuuuuu ¿por qué? ¿Por qué? Oye ¡ya! Por que el Abelardo te diga que eres fea no lo vas a comenzar a ver como el más cuero del mundo, ¿no? Es cuero, pero bueno. Jonathan. Jonathan.

—Fabiolita —silencio—. Dice el Abelardo ¿quieres hablar conmigo?

—No, bueno sí. Es que… para que no estés solito.

—Ah…

—Me muero de sueñito, ya me duermo ¿ya? Me abrigas pues.

—Ya.

Fabiola programó su reproductor de mp3. Escogió Sorry de Madonna. Play. I dont wanna hear, I dont wanna know…

Jonathan creyó escuchar algo.

.

.

Pd. El libro “Para detener el tiempo” (Grupo Editorial Dragostea) que contiene la novela “Antes que las primeras veces se terminen” que estamos presentado por capítulos, puede comprarse en la minitienda Erminia, Fashion & Art en calle San Andrés 229 – Cusco.

Comparte:
  • Print
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Google Bookmarks
  • LinkedIn
  • MySpace
  • PDF
  • Twitter
  • Yahoo! Bookmarks

Columnas relacionadas:

7 comentarios... agrega el tuyo!

  1. Caro con C - 21 Enero, 2010

    este es el librito que se lee de atras para adelante no? interesante presentacion, mm no es de aqp de la unsaa?? asi aparecia en la fil…hay otros bonitos tb, incluyendo poemarios, a mi me impresiono uno que parecia bien gotico en forma de corset.

     
  2. Manuel - 22 Enero, 2010

    francamente no me gustó si es que quieres que sea sincero, no tienes buena ortografía, tienes que pulirte un poco más, sé que estás comenzando y todo, pero nuestra redacción es el vivo reflejo de quienes somos, … tu redacción es sosa, lee más amigo, lee más, no creas que por sólo escribir vas a ser bueno, tienes que leer más. Tampoco quiero desanimarte ni nada de eso, pocos se animan a lanzar algo para el populacho, pero si lo haces, hazlo bien ! … suerte ;)

     
  3. Rosita - 22 Enero, 2010

    manuel eres un envidioso porque ni escribir un par de lineas puedes sin hacer esfuerzo

     
  4. Poi - 22 Enero, 2010

    cuando subo al micro siento una mano que me estátocando… pero no saben que tiene guardaespaldas la que está pasando… ya no puedo ni viajar, en el micro a mi hogar, pues no falta un mañoso, que me quiere paletear. Yo quiero mucho a Jorge Vargas Prado aunque sea un niñito engreído y atorrante.
    Un abrazo, divas.

    (Markucha, guárdame el secreto pe!) La trompeta… duro duro!

     
  5. El Caminerito - 22 Enero, 2010

    Hay que ser honestos, si vamos a criticar pongamos nuestro nombre completo y aportemos a la discusión, no critiquen para atacar.

    Por otro aquí siempre guardamos el secreto, jojo, y tengan cuidado en las combis.

     
  6. Jorge Alejandro Vargas Prado - 23 Enero, 2010

    Muchas gracias Markito por el comentario.
    Sin embargo, sí pues, sería paja que pongan sus nombres completos para así poder discutir de manera más o menos seria.
    De todos modos, gracias a todos por comentar!!!

     

Agrega un comentario

 
Get Adobe Flash playerPlugin by wpburn.com wordpress themes