Jugar es vivir

 

Campaña

Alejandro Loayza Borda

El 24 de febrero se cumplió un mes de iniciado el desastre en la región del Cusco, a causa de las lluvias torrenciales; muchos daños se han producido, y la mayor parte de la población sigue buscando ayuda en alimentación y vivienda. La necesidad campea por las zonas que fueron afectadas, y pocos, como elcaminerito.com, se han preocupado por el bienestar emocional de los niños afectados por este desastre.

Perder una casa, un bien físico, o un bien de añoranza personal, resulta doloroso para un adulto, imagínate cuánto más doloroso resultará para un niño, que tiene en su hogar el lugar privilegiado de su actividad de juego y esparcimiento,  saber que nunca más podrá jugar con aquel carrito o muñeca, que papá o mamá le dieron con mucho afecto, o jugar con sus animalitos, que concentraban todos juntos en sí, un símbolo de amor y protección dentro de la familia.

Si te preguntara en este momento cuál fue tu juguete favorito de infancia, sé que me responderías con rapidez su nombre. Algunos recordarán una pelota, otros traerán a la memoria a su osito de peluche, y algunas dirán una muñeca. Todos recordarán las características de su juguete favorito, su textura, sus colores, sus adornos, e incluso algunos dirán el nombre que le pusieron.

Es grato recordar lo que tuvimos…, hoy, existen muchos niños que perdieron no solamente juguetes, sino también a sus mascotas, aquellos cómplices perfectos de travesuras en casa: al gatito cimarrón, al perrito juguetón, al pollito huidizo, o a los cuyecitos chillones. Amiguitos que no regresarán y que se han llevado junto a ellos la felicidad de compartir un momento de diversión en casa.

Los bienes materiales son importantes, pero para el niño, el juego y los animalitos de casa lo son aún más, porque simbolizan no sólo una posesión; representan también su realidad, su mundo interno, sus emociones, su tranquilidad, su diversión, en una palabra: son su vida.

¿Qué podemos hacer nosotros ahora para llenar ese vacío o tratar de curar esa herida del corazón?, ¿Cómo podemos hacer para que un niño exprese todo el dolor que implica haber perdido su juguete favorito o a su amiguito de juegos? ¿Será posible devolverle la misma tranquilidad o hacer que repare dentro de él esa tristeza mezclada con susto?, son preguntas que rondan nuestra mente.

Ya se ha emprendido mediante la página de elcaminerito.com el deseo de curar las heridas que a simple vista no se pueden ver.

El juego y el arte constituirán el medio adecuado para reafirmar la seguridad, y expresar todos esos temores combinados con rabia, que están ocultos en el alma. A través del teatro y los títeres se podrá revivir los momentos tristes y despedirse de aquellos amigos a los que no se pudo decir adiós, eso reconfortará el alma, y hará que el niño pueda dar vuelta a la página, sacando una moraleja a la historia y generando en él más confianza para superar las diversas adversidades que trae consigo la vida, que no son pocas.

Fotografía: Marco A. Moscoso

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2 comentarios... agrega el tuyo!

  1. Mariela - 4 Marzo, 2010

    que bonito mensaje :’)

     
  2. elvis - 7 Marzo, 2010

    un articulo con un gran mensaje de solidaridad :) -

     

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