julio 28, 2010 Sociedad
Alta Traición
No amo mi patria.
Su fulgor abstracto
es inasible.
Pero (aunque suene mal)
daría la vida
por diez lugares suyos,
cierta gente,
puertos, bosques de pinos,
fortalezas,
una ciudad deshecha,
gris, monstruosa,
varias figuras de su historia,
montañas
-y tres o cuatro ríos.
Emilio Pacheco
Entender “patria” como el espacio territorial en el cual una comunidad humana se encuentra vinculada bajo cánones culturales, históricos entre otros nexos que denotan un corpus común en el caso peruano es una abstracción triste. Cuanto quisiera sentirme parte de ese “todo” que supone la patria, y no puedo porque desde su ascensión a república representó una extensión colonial y excluyente con la gran mayoría de hombres a quienes verdaderamente les pertenecía esta patria no solo en efluvio histórico, sino también social. Ya mencioné en artículos anteriores la farsa que supuso la independencia peruana pues el error de personificar ciertos procesos históricos desemboca en el anonimato de los verdaderos héroes, el pueblo, que en sus distintas regiones garantizó el exitoso rechazo a la ofensiva española. La independencia fue un cúmulo de sentires y expresiones más allá de las inexistentes banderas, esfuerzos colectivos que posteriormente y hasta hoy se ven traicionados por las clases de poder de este país, que ahora 189 años después no son capaces de garantizar el bienestar de sus ciudadanos.
En estos días tenemos problemas a nivel nacional frente a la extracción de recursos naturales que en vez de mejorar las condiciones de vida, nos excluyen y deterioran económicamente e irresponsablemente estropean espacios naturales que para los futuros peruanos no serán más que un oprobioso recuerdo del cual solo seremos culpables todos nosotros por permitirlo en este presente. No puedo hablar de patria cuando desde los más altos estamentos gubernamentales la corrupción sigue corroyendo a una putrefacta clase dirigencial que por estos días se llenará la boca y demás orificios de obras cumplidas, grandes proyectos y estadísticas fanfarronas entre desfiles militares herencia de gobiernos dictatoriales y descerebrados castrenses que todavía cuadriculan el rumbo de un país que goza de un pasado histórico creativo que supo imponerse al tiempo y a las inclemencias geográficas y climáticas garantizando su permanencia en la costa, sierra y selva de manera digna y equilibrada; esta nación pluricultural, que fue invadida por la ambición europea, la ignorancia y el abuso de un conocimiento bélico y destructivo, merece jornadas enteras de reflexión y análisis de la realidad nacional desde todos los ámbitos, urbano laborales, campesinos, sociales, políticos y académicos.
Debemos redefinir el concepto de patria en el Perú, porque esa bandera no representa nada más que una burda mentira y lo seguirá siendo mientras no encontremos soluciones contundentes frente a un inadecuado manejo de los recursos y de la riqueza. Por poner un ejemplo, en lo últimos 20 años la participación de los salarios como componente del PBI bajó del 30.1% al 20.9%. La parte que les toca a los trabajadores de la riqueza nacional equivale pues a apenas una quinta parte. Mientras tanto los capitalistas se llevan las dos terceras partes: los excedentes de explotación (la parte que toca a los dueños del capital) han subido del 52.7% del PBI en 1991 al 63% en el 2008.[1]
No puedo creer en una patria que ve a sus hijos morir de hambre y de frío a sabiendas de que es un fenómeno anual y frente a ello no se bosqueja un plan de contingencia que impida tanto dolor. De qué podemos hablar cuando son políticas represivas las que se imponen a los justos reclamos de pueblos originarios y organizaciones gremiales, el estado carece de inteligencia social para resolver dichos problemas y en fiestas patrias quiere jugar al día del olviden todo, somos peruanos, somos iguales… Yo estoy feliz de haber nacido en el Perú porque creo y confío en que una historia distinta es posible, he visitado parajes que no solo obsequian belleza también susurran esperanza, conozco gente que es valiosa y honesta, personas y comunidades completas que afrontan su futuro con buena voluntad, esa riqueza multicultural es la clave para desarrollar un verdadero encuentro nacional. Una vez que se abran las puertas al respeto de nuestras diferencias y que se nos garantice las mismas condiciones por sobre todo en la salud, la alimentación y la educación, ese día cantaré el himno nacional sin ganas de llorar, mientras tanto iré a ver a mi madre y en un beso fraguaré mi agradecimiento por haber nacido aquí, en ninguna patria, simplemente aquí…
Pavel Ugarte
[1] Nelson Manrique: Menú de 28 - www.larepública. pe



mis pensamientos sobre ser patriota
http://elcatadioptrico.blogspot.com/
mis comentarios sobre que es ser patriota
http://elcatadioptrico.blogspot.com/
que e sla patria?