noviembre 3, 2009 Educación
Es tiempo de escuchar
Karely Paredes
“Lo que yo no sé, que lo aprendan mis hijos”
Durante generaciones los más pobres sueñan con un futuro mejor para ellos y para sus hijos, sueñan con que sus hijos no vivan las mismas carencias, las mismas humillaciones, la misma exclusión que les toca vivir, ellos son consientes que el camino para salir de esta situación es la educación.
En Guatemala como en muchos países de Latinoamérica el sistema educativo público no ha contribuido en el acceso a la misma vulnerando gravemente uno de los Derechos más elementales, este acceso en muchos casos está limitado por cobros durante el momento de la inscripción y otros que se realizan en todo el transcurso del año con diferentes motivos.
Durante el mes de septiembre del año pasado como producto de la movilización de la Sociedad Civil, el Presidente de Guatemala Álvaro Colom firmó un Acuerdo Gubernativo, por el cual se garantiza la gratuidad de la educación para el año 2009. Esta medida busca garantizar que ningún niño quede fuera de la escuela a causa de la situación económica de los padres. Esta medida animó a muchos padres de escasos recursos a inscribir a sus niños en la escuela, algunos lo hicieron por primera vez; pero la inscripción no es garantía de éxito y eso lo hemos visto durante todo el año, pues más allá del acuerdo, las escuelas, los maestros y el propio Ministerio de Educación no estaban preparados para esta medida, lo que se vio en todas las dificultades y deficiencias que las escuelas, y sobre todo los más pobres tuvieron que afrontar.
Un año después de la firma del Acuerdo Gubernativo vemos que esta búsqueda de mejorar las condiciones de las escuelas y con ello la educación de todo el país, no es sólo una preocupación del gobierno o de instituciones sino sobre todo de las familias más pobres.Un grupo de ella se reunieron con motivo de conmemorar el 17 de Octubre “Día Mundial de Rechazo a la Miseria” para desarrollar un Foro público y evaluar lo que para ha significado para estas familias la gratuidad de la Educación y al mismo tiempo presentar propuestas con el apoyo de los medios de comunicación.
Entre algunas de las propuestas que nacen de su propia experiencia están:
- Es necesario controlar bien lo que cada escuela necesita, ver cómo está, y hacer de este control un buen seguimiento. Donde no se cumple la ley, se tiene que intervenir. Tiene que haber más control por parte del Gobierno. Para esto se pueden potenciar la organización de padres de familia y maestros que aseguren el respeto de la gratuidad y las condiciones mínimas de cada escuela.
- Que los maestros no pidan dinero para actividades recreativas o de otra índole, y sobre todo que no bajen puntos de los alumnos que no van a las excursiones, u otras actividades, pues muchos no van porque las familias no tienen dinero para pagar.
- Falta calidad en la educación. Hay que potenciar la capacitación de las y los maestros para que mejoren las formas de enseñanza, no discriminen a los niños y estén más motivados. A menudo, los alumnos que saben más son puestos adelante y los que saben menos son arrinconados, y son esos los que necesitan de una atención especial.
- Que las capacitaciones no impidan la presencia de los maestros en las escuelas ni afecte el proceso de educación en las mismas.
- Es importante que se incremente el presupuesto de educación y no que le quiten y lo inviertan en otros proyectos
- Pensamos que es importante crear espacios de dialogo entre los maestros y nosotros, madres y padres, para conocerse mejor, superar las incomprensiones mutuas, que los maestros entiendan mejor lo que vivimos y respeten más a nuestros hijos.
Estas propuestas son una muestra clara que si creamos los espacios y les damos una oportunidad los más pobres pueden ser actores de cambio y que pueden contribuir para mejorar la situación no sólo de ellos si no de todo un país.


