abril 14, 2010 Sociedad
Fenómeno Bayly: Un análisis del candidato “diferente”.
Alejandro Loayza Borda
aleloayza@uac.edu.pe
Bayly un ser enigmático, algo bizarro de describir, que aparentemente es afable con la gente, y que dentro de sus cuatro paredes es un ser diametralmente distinto, puede constituirse en un problema al momento de saber quién es en esencia, y es porque ni siquiera él lo sabe.
Analizarlo de acuerdo a la coyuntura política y de acuerdo a sus aspiraciones presidenciales es algo más sencillo y, será necesario también, dar una explicación del por qué de la acogida tan grande que tiene dentro de la población votante y no votante.
Peruano de origen burgués, que por situaciones no resueltas con el padre, tiene una rebeldía absoluta con toda figura de autoridad, sea ésta de carácter religioso, político, social o estatal. Es comprensible entender entonces, por qué tanto odio e ironía al hablar sobre dios, el presidente, el cardenal, el alcalde, o de cualquier otra autoridad que represente el orden y la conducta del deber ser.
Actualmente, es un escritor que edita sus obras y las deja menguadas en tamaño y fondo, a causa de la madurez que le ha llegado ya a los cuarenta y cinco años de edad, -especialmente de su tristemente célebre “No se lo digas a nadie”-.
Presentador de televisión contradictorio por todos sus extremos, y políticamente también; esconde su tristeza, depresión e insatisfacción personal en bromas que dejan malparados a sus invitados, así es él, un clown que esconde su congoja y angustia en dos horas semanales en nuestro país.
La pregunta en este momento es ¿por qué siendo como es, vulgar al momento de preguntar o expresarse en televisión, tiene tanta acogida entre su público y también entre los votantes? La respuesta es muy sencilla: Bayly es todo aquello que el espectador quisiera ser, pero no puede por miedo a la opinión pública: expresarse del adversario de la forma más hiriente y desafiante, decir que el enemigo “se meta por culo sus disculpas”, amar sin miedo al que dirán de la sociedad, tener más de una pareja sentimental y sin reproches, ir contra lo normalmente establecido, levantarse a las once de la mañana, viajar por todo el mundo, tener éxito, mirar con irrespeto a la autoridad, y burlarse de él mismo a cada instante, son algunas de las cosas que la gente ve en un ser etéreo, despercudido de la norma social, un héroe de historieta que por su naturaleza heterogéneo pareciera ser uno de los tantos salvadores que tendría el Perú.
Esta no será ni la primera ni la última descripción de alguien que a pesar de su inteligencia, sigue siendo una persona inestable, que no se entiende a sí mismo, y que pretende resolver los problemas de una sociedad variopinta, y tal vez, tanto como él. Finalmente, recordando el adagio de la sabiduría popular que dice “Los pueblos tienen los gobernantes que merecen”, es probable que Bayly gane las elecciones presidenciales, en todo caso, sería imposible empeorar la situación de nuestro país, aunque se admite opinión en contrario.
Fotografía de Carlos Subia


