octubre 25, 2009 Ciudad
Viark
Gustavo Vivanco
gustavo@elcaminerito.com
El comercio formal (mercado de abastos) y el comercio informal en un Centro Histórico
El comercio formal e informal en un centro histórico se desarrolla con mayor intensidad por su condición de “centro de gravedad” en una ciudad, es decir su centralidad atrae diferentes actividades y traslada parte de los servicios a los espacios públicos, generando una distorsión frente al comercio formal que implica, entre otros aspectos, que el comercio informal no paga impuestos, que el espectador externo se vea afectado, que el valor turístico disminuya y que se traspase los límites de la privatización del espacio público; sin embargo existen diferentes enfoques que conciben al comercio informal como una alternativa al desempleo y abastecimiento de sectores populares con precios más bajos; es por ello, que en muchas ciudades se pueden encontrar propuestas que van desde la aplicación de medidas de erradicación forzosa, erradicación negociada, hasta el completo desinterés sobre esta problemática.
Pues pese a ser necesaria y urgente la puesta en valor de infraestructura y la adopción de medidas municipales frente a los ambulantes; estos mecanismos no son suficientes, también se trata de generar políticas de recuperación de espacios; que nos permitan revalorar nuestras tradiciones y costumbres.
En ese sentido, un centro histórico debe tener actividades que ayuden a mantenerlo vivo, y la mejor manera de realizarlo es trabajando con la gente que vive y que realiza sus actividades diarias allí, ya que, esto no solo mejora la economía de los cusqueños, sino que además aporta al crecimiento del turismo.
Debemos tener en cuenta que, muchas ciudades, por ejemplo Quito, con problemas similares han adoptado medidas cuya aplicación ha contribuido con el desarrollo de estas actividades en su centro histórico, transformándolas así en un signo de desarrollo y no de deterioro.
Dos ejemplos que nos muestran la situación del comercio formal, específicamente los mercados de abastos en nuestro centro histórico, son el mercado de San Blas y el de San Pedro, el primero con una situación muy singular, debido a que en los últimos años la actividad comercial de este mercado ha ido perdiendo importancia, disminuyendo progresivamente, y es por ello que hoy prácticamente está desapareciendo. El segundo con una urgente necesidad de intervención, actualmente existe un expediente para realizar la remodelación integral de este mercado, realizado por la Municipalidad del Cusco y la Agencia Española de Cooperación Internacional del cual extraigo algunos datos que me parecen importantes conocer.
El mercado de San Pedro cuenta con 925 comerciantes debidamente empadronados, según reciente estudio entregado por la Gerencia de Desarrollo Económico y Servicios Municipales de la MPC-CUSCO, dichos comerciantes se encuentran distribuidos en todo el mercado en forma espontánea, y con una infraestructura básica deficitaria, tanto a nivel de estructuras como a nivel de servicios y de confort. Y ni que decir de la higiene y de problemas de salubridad.
La infraestructura se encuentra en proceso de deterioro, el mercado consta de dos etapas constructivas de las cuales; la primera puede considerarse un edificio con valor histórico y patrimonial, no solo por el tiempo de uso (81 años) sino por la calidad constructiva con la que está elaborada habiendo utilizado un sistema de columnas aisladas en concreto armado con un diseño sobrio, esbelto y elegante y siendo una de las primeras obras que inserta este material en nuestra ciudad, merece ser reconocida.
Esperemos que este expediente no siga descansando entre los archivos de la Municipalidad por más años, y se logre concretar este proyecto; sin embargo, preferiría que el diseño de la propuesta final para la recuperación y remodelación del mercado sea por concurso abierto tomando en cuenta la importancia de este espacio y su contexto.
Referencia:
La dimensión temática de los centros históricos en América Latina. Fernando Carrión M, Editorial Pontificia Universidad Javeriana.










